Un working paper del profesor de Yale Sven Riethmueller sostiene que decenas de unicornios aplazaron costos millonarios de compensación en acciones hasta después de sus IPO, dejando a los inversores públicos expuestos a fuertes ajustes. *** Un estudio de Yale analizó 91 unicornios. 60 reconocieron un promedio de US$358 millones en compensación diferida al salir a bolsa.