Un fondo de cobertura creado alrededor de una tesis agresiva sobre la infraestructura de inteligencia artificial se convirtió en una de las operaciones más comentadas de Wall Street. Su avance, impulsado por una participación privada en Anthropic, reabre el debate sobre si el verdadero cuello de botella del boom de IA está en los chips o en la electricidad que mantiene viva la carrera. ***