Un paciente con enfermedad de Stargardt recibió el implante retinal PRIMA en un ensayo en Australia y, durante sus primeras sesiones de rehabilitación, pasó de reconocer una letra a leer una palabra. Science Corporation presenta el avance como parte de su apuesta por las interfaces cerebro-computadora, aunque el dispositivo todavía ofrece un campo visual reducido y en blanco y negro. ***