Un informe basado en datos satelitales registra más de 500 episodios en los que embarcaciones rusas merodearon cables submarinos de comunicación en cuatro años y medio. Las trayectorias de 17 arrastreros despertaron sospechas, aunque seguir una ruta no demuestra por sí solo que sus tripulaciones hayan cartografiado o intentado dañar la infraestructura. ***