Rocket Lab impugnó ante la GAO la decisión de la NASA de entregar a Blue Origin un contrato de USD $700 millones para construir, lanzar y operar el próximo orbitador de comunicaciones de Marte. La empresa sostiene que la adjudicación incumple criterios fijados por el Congreso y que la agencia evaluó de forma incorrecta su propuesta técnica. ***