Ripple se unió a un consorcio de más de 140 firmas financieras, tecnológicas y cripto que adoptará Open USD, una nueva stablecoin respaldada por nombres como Mastercard, BlackRock, Google, Visa y Stripe. La iniciativa busca corregir problemas estructurales del mercado, como las altas comisiones de emisión y redención, al tiempo que abre interrogantes sobre cómo convivirá con RLUSD, la propia moneda estable de Ripple.