Investigadores identificaron a PD-L2 como una proteína que ayuda a las células senescentes a esconderse del sistema inmunitario. En ratones viejos, bloquearla redujo la acumulación celular y mejoró indicadores de metabolismo y fuerza, aunque la estrategia todavía enfrenta riesgos por la función protectora de los puntos de control inmunitarios. ***