Uno de los organizadores de un audaz plan de secuestro relacionado con Bitcoin admitió su culpabilidad ante una corte federal de Connecticut. El caso conecta un intento de extorsión contra la familia de un joven involucrado en el robo de más de 4.000 BTC y refleja cómo la creciente riqueza asociada a las criptomonedas continúa atrayendo delitos violentos.