OpenAI publicó un nuevo documento de política pública en el que propone evaluaciones obligatorias para los modelos de IA más avanzados y una supervisión encabezada por agencias civiles, una postura que difiere en puntos clave de la reciente orden ejecutiva de la administración Trump. La movida revela un desacuerdo relevante sobre quién debe vigilar la seguridad de la IA de frontera y bajo qué reglas.