La divulgación de una nueva vulnerabilidad en chips A12 y A13 de Apple volvió a encender las alarmas en ciberseguridad. El fallo, alojado en el Boot ROM y descrito como imposible de parchear, no convierte a cualquier iPhone antiguo en un blanco fácil, pero sí podría facilitar futuros jailbreaks y nuevas cadenas de ataque con acceso físico al dispositivo. ***