No era un anuncio de “mujeres en el deporte”. Era un anuncio de mercados de predicción.
El anuncio de Sydney Sweeney para Novig no era un manifiesto sobre “cómo se ve una mujer en el deporte”. Era un comercial de un mercado de predicción solo deportes, con el gancho sexual de siempre y una tesis comercial explícita: no guerras, no muertes, no política. La oleada de atletas subiendo videos de gimnasio y cronómetro demostró que mucha gente criticó un producto que no leyó. ***