Investigadores del MIT y de la Universidad Johns Hopkins diseñaron un sistema microfluídico que desprende células vivas de zonas precisas de tejido sin destruir las áreas cercanas. El equipo lo probó en muestras humanas de trompas de Falopio y plantea que, con más desarrollo, podría contribuir a investigar el cáncer de ovario y a evaluar tratamientos personalizados. ***