Una misión respaldada por la ONU concluyó que existen motivos razonables para creer que dos ataques aéreos estadounidenses en Irán pudieron constituir crímenes de guerra. La investigación documenta al menos 177 muertes civiles, incluidos más de 120 niños, y cuestiona la selección de objetivos, la posible utilización de inteligencia desactualizada y la falta de cooperación de funcionarios estadounidenses. ***