Una encuesta revela que los centros de datos de inteligencia artificial generan más rechazo vecinal que otros desarrollos inmobiliarios en Estados Unidos. Sin embargo, los condados de Virginia que concentran estas instalaciones han utilizado su recaudación para financiar escuelas, elevar salarios docentes y reducir impuestos, creando una paradoja entre el costo local de la IA y sus beneficios fiscales. ***