La seguridad de cripto enfrenta una nueva frontera: una empresa puede proteger las claves privadas y, aun así, exponer el domicilio, el teléfono y la identidad de sus clientes. Casos recientes en Francia y una brecha vinculada con un proveedor de envíos de Trezor muestran por qué la privacidad de los datos, la custodia y la respuesta ante la coacción deben analizarse como un mismo problema.