La expansión de los agentes de IA está creando un problema de supervisión que los humanos no pueden resolver solos. Empresas y laboratorios apuestan por monitores automatizados, aunque expertos advierten que esos vigilantes también pueden ser engañados. *** Expertos recomiendan combinar IA, registros de red y seguridad tradicional. pic.twitter.com/Nde7bcSw9Z