El aumento del gasto en infraestructura para IA comienza a generar tensión en el mercado de bonos. Alphabet elevó su previsión de capital, mientras Google, Amazon, Meta y Oracle enfrentan mayores costos de financiamiento y nuevas dudas sobre el retorno de sus inversiones. *** La expansión de la inteligencia artificial empieza a mostrar un costo financiero que va más allá de los chips y el software. Los inversores en bonos observan con mayor cautela los presupuestos de capital de las grandes compañías tecnológicas.