El retroceso de las acciones tecnológicas coincidió con las elecciones intermedias de Estados Unidos y reavivó el debate sobre posibles obstáculos a la expansión de los centros de datos. No se identificó un catalizador único para la caída. Ejecutivos de Arm, OpenAI, Qualcomm y Box defendieron la continuidad de la inversión o destacaron factores propios de sus negocios. ***