Las autoridades neerlandesas vendieron criptoactivos incautados al bróker en quiebra Knaken, obteniendo 2,2 millones de euros, pero los clientes esperan cubrir apenas un tercio de los 7 millones que se les adeuda. El colapso, ligado al rechazo de la autorización MiCA, expone la fragilidad de la protección al inversor en el mercado cripto europeo. ***