Japón anunció avances en su pacto de inversión de USD $550.000 millones con Estados Unidos y anticipó que la inteligencia artificial y los semiconductores tendrán un peso decisivo en la tercera ronda de proyectos. El contraste con Europa es notable: mientras Tokio negoció un mecanismo para seleccionar inversiones, Bruselas comprometió compras de chips estadounidenses y dejó la ejecución en manos de empresas privadas. ***