Irán volvió a golpear objetivos en el Golfo con drones y misiles contra Baréin y Kuwait, en respuesta a nuevos ataques aéreos de Estados Unidos. La escalada también reabre la disputa por el estrecho de Ormuz, complica cualquier salida diplomática y extiende la presión militar hacia Líbano, Catar y las rutas energéticas más sensibles del mundo. ***