La guerra en Irán llega a sus primeros 100 días sin un acuerdo de paz duradero, y su impacto ya se siente en acciones, bonos, petróleo e inflación. Mientras Wall Street marca máximos históricos impulsado por la fiebre de la IA, el resto del tablero financiero sigue lidiando con rendimientos elevados, energía más cara y una presión creciente sobre la economía global. ***