Google, Nvidia y Emerald AI lanzaron una alianza que propone conectar más rápido los centros de datos de inteligencia artificial si pueden reducir su demanda eléctrica de forma verificable. La iniciativa llega mientras las empresas tecnológicas compiten por capacidad de cómputo, las redes enfrentan solicitudes masivas y los hogares temen pagar el costo de la expansión.