La Casa Blanca avanza hacia estándares voluntarios para modelos de IA de frontera, pero el alivio regulatorio que esperaban las grandes tecnológicas podría transformarse en un sistema federal más intrusivo. Mientras el Congreso no unifica las reglas, firmas como Anthropic, OpenAI y Google siguen atrapadas entre leyes estatales y controles directos de Washington sobre lanzamientos, acceso y exportación. ***