Un funcionario de la Casa Blanca acusó a Moonshot AI, creadora del modelo Kimi K3, de obtener acceso a servidores con chips GB300 de Nvidia en Tailandia, pese a las restricciones estadounidenses. El caso reaviva el debate sobre las brechas en los controles de exportación, la destilación de modelos y la creciente rivalidad tecnológica entre Washington y Pekín.