Ethereum atraviesa una transición clave en su modelo de gobernanza, según Trent Van Epps, exmiembro de la Fundación Ethereum, quien asegura que la organización está reduciendo deliberadamente su influencia para dar paso a un ecosistema sostenido por múltiples instituciones independientes. Aunque mantiene una visión optimista sobre el futuro de la red, Van Epps advierte que el principal desafío ya no es tecnológico, sino financiero: encontrar nuevas fuentes de financiamiento para mantener el desarrollo del protocolo y los bienes públicos que sostienen el ecosistema.