El petróleo siguió saliendo del Golfo Pérsico pese a los ataques en Ormuz, mientras CENTCOM afirma que Estados Unidos escoltó 1.000 millones de barriles y más de 2.000 buques. La resiliencia de los flujos alivia el temor inmediato sobre el suministro, pero la amenaza militar y la interrupción del oleoducto saudí mantienen abierta una crisis con impacto potencial sobre el crudo, el diésel y los mercados globales. ***