Energy Transfer abrió un proceso vinculante de reservas para el proyecto South Mississippi Pipeline, un gasoducto propuesto de 346 kilómetros entre Luisiana y Misisipi. El plan apunta a transportar hasta 1.200 millones de pies cúbicos diarios y, si avanza, podría entrar en servicio en 2030. La iniciativa se enmarca en un contexto de mayor demanda de gas y vuelve a poner sobre la mesa el debate por las emisiones asociadas a la expansión energética.