El índice más seguido de Wall Street registra una divergencia técnica que no aparecía en 36 años de datos: cayó a niveles de sobreventa extrema mientras casi la mitad de sus acciones estaban sobrecompradas. La clave está en cómo se calcula el indicador y en una rotación que, durante octubre, hizo que su versión equiponderada superara a la tradicional por la mayor brecha mensual desde 2009.