El pesimismo económico no frena el gasto y expone el riesgo de leer mal las encuestas
La confianza del consumidor estadounidense cayó en septiembre a su nivel más bajo desde 2014, pero el gasto de los hogares aumentó en agosto. Para Kari Butcher, la diferencia muestra por qué las empresas no deben confundir lo que las personas declaran en una encuesta con lo que harán después. ***