El microbioma intestinal envejece y podría acelerar la inflamación del organismo
Una revisión plantea que el envejecimiento no depende de un solo órgano: la dieta, los genes y la microbiota intestinal forman una red que puede perder equilibrio y alimentar la inflamación crónica. *** La composición del microbioma intestinal no permanece estática durante toda la vida. Con el envejecimiento, cambia el tamaño relativo de las poblaciones bacterianas que conviven en el organismo, un proceso que puede modificar la forma en que los tejidos reciben señales metabólicas e inmunes. La revisión analizada plantea que este desplazamiento no debe observarse como un fenómeno aislado del intestino, porque las comunidades microbianas participan en una red de interacciones con distintos órganos y con el material genético del huésped.