El bloqueo naval estadounidense interrumpió una de las principales vías comerciales de Irán, pero el intento de trasladar las mercancías por tierra está chocando con fronteras saturadas, inspecciones interminables y costos logísticos desbordados. Mientras miles de camiones esperan semanas y las exportaciones no petroleras se desploman, Teherán enfrenta escasez de gasolina, inflación del 90% y una presión económica que amenaza con paralizar el comercio. ***