La Fiscalía federal del Distrito Sur de Nueva York acusó a tres hombres de usar inteligencia artificial para imitar la voz y la imagen de directivos de empresas y de abogados de grandes bufetes, y así lograr que empleados transfirieran más de US$129 millones entre 2024 y 2026. Según el Departamento de Justicia (DOJ), el dinero se convirtió después en criptomonedas para ocultar su origen. Dos de los acusados fueron detenidos en España con ayuda de la Policía Nacional y el tercero en el Reino Unido; EE. UU. pidió la extradición de los tres.