El token de gobernanza de DeXe sufrió un desplome catastrófico en las últimas 24 horas, perdiendo más del 86% de su valor desde la apertura, en medio de un volumen récord y señales de ventas masivas por parte de grandes tenedores. Con el precio en mínimos no vistos en meses, los inversores se preguntan si hay suelo o si la hemorragia continuará. ***