La Corte Suprema de Estados Unidos permitió que la administración Trump utilice la versión ampliada de la base SAVE para responder consultas estatales sobre ciudadanía, aunque advirtió que la ley federal limita las purgas masivas antes de una elección. Grupos opositores alertan que los errores del sistema podrían poner en riesgo el registro de ciudadanos, incluidos votantes recién naturalizados. ***