Al menos 30 personas murieron en una colisión entre dos trenes de alta velocidad en Urda, provincia de Toledo, y las autoridades advirtieron que la cifra podría aumentar. La investigación apenas comienza: los primeros reportes apuntan a un posible fallo en la señalización y a un error humano, mientras los servicios de emergencia atendían a pasajeros y la línea Madrid-Andalucía permanecía interrumpida. ***