Un análisis sobre la expansión de centros de datos en Texas advierte que, si los proyectos previstos dependen de la mezcla eléctrica proyectada, el hollín y los contaminantes que forman esmog podrían regresar a niveles de hace dos décadas. El resultado, sin embargo, dependerá de cuánto se construya y de si los desarrolladores recurren a energías renovables o a turbinas de gas. ***